Convento de los Agustinos

Fue fundado por los Condes de Chinchón en el siglo XVII y actualmente alberga el Parador Nacional de Turismo de Chinchón, tras haber sido reconstruido y restaurado por el arquitecto Juan de Palazuelo, en 1982, y después de haber sido donado por el Excmo. Ayuntamiento de Chinchón al Estado.

El primer convento de agustinos calzados lo fundan a finales del siglo XV Andrés de Cabrera y Beatriz de Bobadilla; el actual se construyó hacia 1626 y durante la Guerra de Sucesión acogió al archiduque Carlos de Austria.

A lo largo de su historia, en el Convento de los Agustinos se han llevado a cabo actividades muy diversas: durante los siglos XVIII y XIX fue centro de formación humanística, donde se impartía teología, gramática y latín. Tras la desamortización de Mendizábal, en 1842, se convirtió en juzgado y cárcel del partido judicial y ya en el siglo XX se establecieron en él los juzgados de Instrucción y Comarcal.

La parte que antiguamente ocupaban los monjes es hoy el Parador de Turismo de Chinchón.

Anexa al convento se encuentra la Ermita de la Virgen del Rosario, de estilo barroco, con una nave y dos capillas laterales que fueron utilizadas como celdas para presos cuando el convento se convirtió en cárcel durante la Guerra Civil. Destacan en ella unos frescos barrocos sobre una parte del crucero, de vivo colorido y con grecas, hojas y columnas entre otros adornos.

Desde 1846 se dedica a la veneración de la Virgen del Rosario, y antes poseía un bello retablo barroco como altar mayor, que se incendió en octubre de 1929 sin que la talla de la Virgen sufriera daño alguno.